Sobre Mí y Posibles

Me llamo Eugenio Pardo.

Nací en 1968.

Hasta 2026 mi carrera profesional se había desarrollado en Madrid. Estoy casado con una leonesa maravillosa y ahora he decidido continuar mi trabajo en León. Madrid lo dejo para visitar. Para vivir, elijo León.

Y aquí he creado POSIBLES.

Trabajo con personas de 15 a 99 años. Y me gusta que sea así.

Qué hago

Coaching para situaciones de vida complicadas.

Trabajo con personas que tienen algo delante que no están sabiendo resolver solas. Puede ser una decisión que no sabes cómo tomar, una relación que ya no funciona como antes, una ruptura que no consigues dejar atrás, un hijo adolescente que lo está pasando mal o una vida que funciona cara a la galería, pero que ya no sientes como tuya.

Cómo Trabajo

Cuando algo nos duele o nos supera, es fácil quedarse atrapado dándole vueltas, buscando explicaciones o esperando que algo cambie.

Hay dos cosas que intento mantener juntas cuando trabajo con alguien: entender de verdad lo que le está pasando, su dolor o su impotencia, y al mismo tiempo no dejar que se quede atrapado ahí.

Primero hay que entender cómo has llegado hasta aquí, qué te está costando y por qué no es tan sencillo de resolver como desde fuera puede parecer.

Después hay que separar lo que es tuyo de lo que no. No puedes cambiar lo que ha ocurrido ni decidir lo que van a hacer los demás. Pero sí puedes preguntarte qué depende de ti y qué vas a hacer con tu parte.

No voy a quitarle importancia a lo que te duele. Pero tampoco voy a tratarte como si ese dolor te dejara sin capacidad para actuar.

Ahí entra tu responsabilidad. No por todo lo que ha ocurrido, sino por lo que haces tú a partir de ahora. A veces será tener una conversación difícil, poner un límite, tomar una decisión, aceptar algo que no puedes cambiar o probar algo distinto y ver qué ocurre.

Y muchas veces hacer tu parte será incómodo y requerirá esfuerzo. Además, no garantiza que las cosas salgan como quieres, porque el resultado no depende solo de ti. Pero haber hecho lo que estaba en tu mano cambia algo importante: puedes estar satisfecho con lo que has hecho aunque el resultado no sea el que esperabas.

Antes de trabajar con personas

Antes de dedicarme a esto fui paisajista durante muchos años. Una profesión preciosa.

Diseñaba jardines y creé y dirigí una empresa que se llamaba Jardines Posibles. Pero el nombre venía de antes.

Cuando tenía treinta y tantos vi una serie documental titulada Voces contra la globalización: ¿Otro mundo es posible? Me impactó y aquella palabra, posible, se quedó conmigo.

Primero apareció en Jardines Posibles. Muchos años después, vuelve a aparecer aquí.

Jardines Posibles iba fenomenal. Lo vendí porque quería un reto nuevo. Siempre he sido un poco culo inquieto.

Poco antes de cambiar de profesión pasé por una ruptura sentimental que me rompió por completo. Me hizo replantearme muchas cosas sobre mí, sobre las maneras de amar y sobre las relaciones. También despertó una curiosidad enorme por entender qué nos pasa a los humanos cuando nos relacionamos sentimentalmente.

A partir de ahí empecé a leer mucho sobre vínculo y apego y decidí formarme profesionalmente.

Hice un máster en coaching y Design Thinking y en 2018 comencé a trabajar con personas. Desde entonces he seguido estudiando y leyendo por mi cuenta, especialmente sobre psicología, relaciones y comportamiento humano.

Y en 2017 la vida me trajo además un regalo: mi mujer, leonesa. Con ella descubrí León y acabé haciéndome más de León que los de León :). A día de hoy conozco mucho y bien la provincia y la ciudad.

Desde 2018 he trabajado con muchos adolescentes, adultos y parejas. Y sigo haciéndolo. Y me apasiona.

No soy psicólogo. Trabajo con problemas y situaciones difíciles de la vida, pero no diagnostico ni trato trastornos psicológicos. Si considero que lo que te ocurre necesita atención psicológica o médica, te lo diré y te recomendaré acudir al profesional adecuado.

Por qué Posibles

Después de todos estos años trabajando con personas, hay algo que cada vez me interesa más: lo que ocurre cuando varias personas se sientan alrededor de una misma cuestión y piensan juntas.

Lo he visto trabajando con grupos de adolescentes y de adultos. Una persona dice algo, otra ve algo que ella no estaba viendo, alguien hace una pregunta que cambia la conversación y empiezan a aparecer respuestas que difícilmente habría encontrado una persona sola.

A mí me gusta trabajar así. Proponer, preguntar, ordenar cuando hace falta y dejar espacio para que sean las propias personas las que encuentren sus respuestas.

Pero La Sala no nace solo de mi forma de trabajar.

Me interesa la gente y me interesa lo que podemos aprender de otras vidas.

Escuchar a una persona mayor contar su historia delante de sus hijos y sus nietos. Sentarnos a hablar sobre cómo vivimos la soledad, la muerte, las relaciones o el hecho de hacernos mayores. Escuchar a alguien que tiene algo que contar porque lo conoce, porque lo ha vivido o porque su historia merece ser escuchada.

No todo tiene que partir de un problema que haya que resolver.

Hay cosas que necesitan intimidad y una conversación a solas. Para eso están las sesiones en privado.

Y hay otras para las que merece la pena poner unas cuantas sillas alrededor.

Para eso está La Sala.

Quería que POSIBLES tuviera las dos cosas.

Y quería que fuera un lugar de verdad.

Por eso POSIBLES no vive en internet. Vive en León, con una puerta, unas sillas y personas que tendrán que estar allí.

Y yo también.


Eugenio Pardo

Trabajo con problemas de pareja, familiares, personales y con adolescentes.